Enclavado entre árboles y agua pura, Kombucha Vallesana no es solo una bebida fermentada: es una filosofía de vida. En entrevista exclusiva para La Magacín, Alex Himmelbauer, su fundador, nos abre las puertas de su historia, desde un malestar estomacal crónico hasta convertirse en referente internacional de kombucha artesanal. ¿Lo mejor? Todo empezó en la cocina de su casa, sin grandes aspiraciones… solo buscando sanar.
“Una vez que abrí la primera botella de kombucha hecha en casa, supe que había encontrado algo especial. Empecé por salud, y terminé con un propósito de vida”, comparte Alex.
🌿 La salud como origen: de hobby casero a marca internacional
Alex descubrió la kombucha gracias a su esposa. Tras probarla, su salud digestiva mejoró radicalmente. Lo que inició como un simple remedio, se transformó en una obsesión por comprender el proceso de fermentación. Así nació Kombucha Vallesana, con una fermentación que hoy ha sido premiada en diversos certámenes con oro en Canadá, España y Sudáfrica.
“Para hacer kombucha rica, no necesitas certificación. Pero para estabilizarla, sí. Fue ahí cuando entendí la magia microbiótica detrás de cada botella”, explica.
💧 Agua viva, entorno puro y un sabor inigualable
A 200 metros de un ojo de agua, la planta de Kombucha Vallesana opera sin tocar químicos ni filtros industriales. La bebida fermenta con luz natural gracias a techos de vidrio, rodeada del clima templado del bosque de Valle de Bravo. Eso influye directamente en el sabor y textura final de cada lote.
“Intenté hacer kombucha en CDMX, pero el agua de la llave alteraba todo. Nuestro secreto es que la tierra nos da agua viva. Sin cloro, sin intervención humana. Así sí fermenta como debe ser”.
♻️ Sustentabilidad real, no de escaparate
Kombucha Vallesana no solo cuida el cuerpo, también cuida el planeta. Con el Club de la Kombucha, reutilizan botellas, compostan los residuos del té y donan las tapas metálicas a una asociación de pacientes con cáncer.
“Nuestro impacto ambiental es casi nulo. No generamos basura más allá de lo estrictamente necesario. Creemos en volver a lo básico.”
🧪 ¿Quién debería tomar kombucha?
Alex lo tiene claro: todo el mundo. Gracias a sus probióticos naturales, antioxidantes y ácidos orgánicos, esta bebida mejora la digestión, fortalece el sistema inmune y ayuda a desintoxicar el cuerpo. “Una vez que la pruebas y la haces parte de tu vida, ya no hay vuelta atrás”, asegura.
🥇 ¿Y por qué ha ganado tantos premios en concursos internacionales de kombucha?
En la categoría “original” —la más difícil porque no permite sabores añadidos que oculten errores—, Kombucha Vallesana ha sido reconocida por su sabor puro y perfecto. “No hay truco. Solo ingredientes de alta calidad, microbios felices y mucho amor”, dice entre risas.
📦 ¿Dónde comprarla?
Puedes adquirirla en línea a través de su página oficial:
🌐 kombuchavallesana.com
📦 Servicio a domicilio y sistema de devolución de botellas
📱 Instagram y Facebook: @kombuchavallesana
🌟 Kombucha reonecta con lo natural
Kombucha Vallesana no solo alimenta el cuerpo, también reconecta con la tierra, con lo esencial. Es un recordatorio de que lo artesanal, cuando se hace con conciencia y respeto, puede conquistar paladares del mundo, empezando por el tuyo.




